La fusión uruguaya-venezolana es maravillosa. Platos llenos de textura, contrastes y sabores intensos, como la morcilla en salsa de parchita y granola. La combinación del salado y el dulce es exquisita, estimula el paladar, no opaca los sabores de las proteínas, más bien los destaca. El pollo en reducción de naranja fue mi favorito; un plato sencillo pero que aporta mucho sabor y mucho dinamismo al menú. Las salsas, hechas por el mismo dueño del restaurante, están en su punto ideal de consistencia y sabor.
Pozo Suruapo es, sin duda alguna, de las mejores experiencias gastronómicas que ofrece la región capitalina.
Pozo Suruapo
La fusión uruguaya-venezolana es maravillosa. Platos llenos de textura, contrastes y sabores intensos, como la morcilla en salsa de parchita y granola. La combinación del salado y el dulce es exquisita, estimula el paladar, no opaca los sabores de las proteínas, más bien los destaca. El pollo en reducción de naranja fue mi favorito; un plato sencillo pero que aporta mucho sabor y mucho dinamismo al menú. Las salsas, hechas por el mismo dueño del restaurante, están en su punto ideal de consistencia y sabor. Pozo Suruapo es, sin duda alguna, de las mejores experiencias gastronómicas que ofrece la región capitalina.